¿Por qué visitar Castilla-La Mancha?

Una tierra enclavada en el corazón de la Península Ibérica, que se transforma a lo largo y ancho de sus cinco provincias: Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo, para ofrecer un recorrido por su inmenso patrimonio cultural, sus espectaculares espacios naturales, su deliciosa gastronomía, sus ancestrales fiestas populares y su delicada artesanía.

Castilla-La Mancha es hoy una región en constante avance y desarrollo. Prueba de ello es el hecho de que un gran número de organizaciones, instituciones y empresas de todo el mundo piensan en Castilla-La Mancha como su destino para la celebración de encuentros profesionales.

Congresos, convenciones, jornadas, seminarios, presentaciones de producto, viajes de incentivo, cualquier tipo de evento de carácter empresarial y de negocios encuentra en Castilla-La Mancha un amplio abanico de posibilidades que garantizan el éxito del encuentro. lo que la convierte, sin duda, en una magnífica opción para acoger su evento.

Castilla-La Mancha cuenta con una gran variedad de destinos, excepcionales muestras de patrimonio artístico y monumental como Alcaraz y Chinchilla en Albacete; Villanueva de los Infantes y Almagro, en Ciudad Real; Belmonte en Cuenca; Molina de Aragón, Atienza y Sigüenza en Guadalajara o Consuegra y Oropesa en Toledo. Sin olvidar, por supuesto los pueblos descritos en el Quijote.

Comer en Castilla-La Mancha es sinónimo de alta satisfacción. La cocina castellanomanchega se basa en la abundante y buena caza y en productos naturales como las verduras, frutas y legumbres, que podrás degustar en los más de dos mil quinientos restaurantes localizados a lo largo de la región.

Castilla-La Mancha, el mayor viñedo del mundo, ofrece la posibilidad de viajar por sus zonas vinícolas, visitar viñedos y bodegas, identificar las variedades y catar mientras se disfruta de las especialidades gastronómicas de la región y se conocen sus riquezas artísticas.

Son muchas las fiestas de interés turístico que se celebran en Castilla-La Mancha. La mayoría de ellas son en esencia religiosas, otras encuentran sus raíces en las remotas tradiciones paganas de los pueblos iberos.

Bosques, dehesas, cañones, humedales, hoces, llanuras. Un variado mapa de paisajes que se traducen en dos Parques Nacionales: Cabañeros (Ciudad Real y Toledo),y las Tablas de Daimiel (Ciudad Real), seis Parques Naturales: el Alto Tajo (Guadalajara y Cuenca), el Hayedo de Tejera Negra (Guadalajara), los Calares del Río Mundo (Albacete), el Barranco del Río Dulce (Guadalajara), la Serranía de Cuenca y las Lagunas de Ruidera (Ciudad Real y Albacete), trece Reservas Naturales y seis Microreservas.

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